viernes, 15 de julio de 2011

LA ILUSIÓN HEREDADA

Para la selección mexicana que se presentaba en la Copa Mundial de Fútbol Sub-17 de 2011 existía una gigantesca e inapelable encomienda que normalmente es concedida solo a potencias como Argentina, Brasil, Italia o Alemania: ser campeón. Y los motivos no eran del todo descabellados, además de ser el país sede, apenas seis años atrás había conquistado en territorio inca su primer copa mundial de la categoría con un equipo comandado por los habilidosos Carlos Vela y Giovani Dos Santos, venciendo contra pronóstico a la escuadra ‘verdeamarela’ por tres goles a cero.

La expectativa era muy alta para un grupo de adolescentes enteramente desconocidos para el aficionado común. Pero no descepcionaron. Ganaron todos los partidos que disputaron y sobre todo, dejaron en la retina del aficionado fragmentos de fútbol que con los años se seguirán recordando. La final se disputó contra Uruguay, que de inmediato trató de imponer su estilo físico para intentar contrarrestar el juego de toque mexicano. Para los iniciados en el fútbol cabe hacer mención que los charrúas no se ruborizan a la hora de dejar al rival un recuerdo en forma de patada, y cuando se aburren de ello, más obsequios. El apellido de uno de sus defensas exhibía su mejor carta de presentación, Alejandro Furia.

El primer gol tardó 30 arduos minutos en llegar, producto de un balón que el delantero Carlos Fierro bajó de cabeza para que el capitán mexicano Antonio Briseño rematara a las redes, detonando instantáneamente feroces gritos de júbilo en los cerca de cien mil compatriotas que llegaron al Estadio Azteca. La verbena había dado inicio, pero la ‘garra charrúa’ tiene doctorado en ejercer de aguafiestas -preguntarle a los brasileños por el memorable maracanazo- y puso en marcha la maquinaria ofensiva hasta llegar a disponer de dos peligrosas ocasiones que terminaron rebotadas en los postes. Con el reloj sobrepasando los noventa minutos se presentó un contragolpe mexicano que sentenció el juego, Giovani Casillas finalizó la jugada que valió el gol de la victoria azteca y el meritorio bicampeonato.

No hay duda que el duelo final estuvo cargado de emociones, pero el pasaje más emotivo del conjunto tricolor se vivió en la ciudad de Torreón Coahuila en el enfrentamiento contra Alemania, que llegaba a la semifinal como el equipo mas goleador del torneo. El partido no pudo iniciar mejor para México, minuto 3 y Julio Gómez utilizaba un método poco imaginado para su 1.65 de estatura, remató de cabeza en el área teutona y marcó el primer tanto. Poco duró el gusto pues Alemania, que tiene la fórmula para convertir los yerros ajenos en goles, 5 minutos después había empatado el encuentro.

En el minuto 60, el partido se pondría cuesta arriba para la escuadra dirigida por Raúl ‘Potro’ Gutiérrez cuando Emre Can hizo gala de potencia y velocidad quitándose dos rivales y definiendo al costado derecho del portero Richard Sánchez. Conociendo la disciplina militar que rige a los germanos se presentó el verdadero desafío para el novel conjunto mexicano, derribar el paradigma histórico de terminar sucumbiendo ante un eventual marcador adverso.

El reto fue tomado con valentía y atrevimiento, el técnico mexicano envió a la cancha de manera casi simultánea a tres jugadores ofensivos: Casillas, Tostado y Gracia. Los resultados no tardaron en aparecer. Tiro de esquina por la banda derecha y apareció el zurdísimo Jorge Espericueta chutando el balón con tanta comba que materializó una anotación que jamás había sido lograda en un torneo de esta categoría, gol olímpico. El tanto del empate tuvo un coprotagonista que también marcó la anotación sin tocar la pelota, Julio Gómez, quien siguió la ruta del esférico con tanta devoción que evitó el despeje sobre la línea de la portería de Samed Yesil, aunque esto provocara que sus cabezas colisionaran, ocasionandole una herida de ocho centímetros en la zona parietal izquierda.

Después de perder entre 20 y 30 mililitros de sangre volvió el adalid al campo con la cabeza vendada, mareos, mucho ímpetu y una ovación generalizada. Solo faltaba que el destino le tuviera reservado el gol del triunfo, y con la cabeza, faltaba más. El partido se acercaba al ocaso y apareció en el ambiente un elemento característico de la idiosincracia mexicana, pedir el ‘milagrito’. A un minuto de finalizar el tiempo regular el equipo tricolor volvió a encontrarse con un tiro de esquina, la plegaria era para que la zurda de Espericueta reinventara -poca cosa- otro gol olímpico, pero el balón es caprichoso, tras el centro hubo un desvío que dejó flotando la pelota encima del gladiador Gómez y el tiempo se detuvo.

La apoteosis del torneo estaba por acontecer. El jugador, que minutos antes salía de la cancha en camilla con una hemorragia que presagiaba su casi seguro abandono del juego, se hallaba puntual en su cita con la proeza, en esta ocasión el esférico estaba un poco más lejos de su maltrecha testa y con una pseudo chilena remató al rincón más lejano de la portería un gol que nadie pudo detener porque él así lo había decidido. Julio Gómez no logró decidir el partido con la cabeza, lo hizo con la voluntad.

jueves, 7 de julio de 2011

¿Cacería de Brujas en "El País Del No Pasa Nada"?

Noticias como la resolución del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal de ratificar en su puesto al juez que aparece en el documental "Presunto Culpable", la declaración de que no se atribuirán responsabilidades a los funcionarios inmiscuidos en la investigación del caso de la guardería ABC, la absolución de todos los delitos que le eran imputados a "El Vicentillo" Carrillo Leyva por parte de la PGR en lo que fue llamado el "Maxiproceso", son solo una ínfima muestra de las miles de situaciones de impunidad que vive México diariamente. Con este antecedente, suena incongruente creer ahora que, en un país en el que existe este marco de irresponsabilidad, de repente la Diosa Justicia surja en generación espontanea para dejar caer su ciego juicio en un medio tan lastimado por la corrupción a nivel mundial como lo es el futbol. Con este marco, debemos remitirnos de inmediato a los Trending Topics en materia de escándalos deportivos de las últimas semanas: Los jugadores supuestamente contaminados con Clenbuterol así como aquellos fiesteros y románticos muchachos de la selección Sub-22. Todo el circo montado por los federativos para pavonear la denuncia de estos hechos y referir las medidas disciplinarias no parece ser congruente con la realidad y la aplicación de sanciones de su país de origen.

¿A que debemos el honor de toda esta repentina cacería de brujas? A nivel personal planteo una hipótesis que bosqueja un - muy probable- choque de intereses representados en una esquina, por los grupos de poder aun reinantes en la FEMEXFUT y en la otra , los agentes satelitales del deporte mexicano (representantes de jugadores, empresas con fuerte potencial de patrocinio, inclusive fuerzas políticas) que aspiran a usurpar estas funciones, tratando de desprestigiar al actual cuerpo directivo de la Federación Mexicana para instaurar una nueva era colocando las piezas mercadológicas que mejor convengan a sus intereses.


¿Qué efectos podemos observar derivados de estas disputas? En primer lugar, se daña el prestigio de la gente de cancha, tanto jugadores como cuerpos técnicos terminan siendo devaluados en sus actuaciones y cuestionados por sus logros; en segundo término, se vapulea el potencial deportivo de las selecciones involucradas que compiten en torneos oficiales, resultando afectadas por bajas de jugadores por bochornosos incidentes que, lo único que logran es que ante el mundo, las playeras verdes sean objetos de suspicacias y perseguidas como si se buscasen candidatos al paranoico tribunal de Salem del siglo XVII. Las acusaciones no difieren mucho, solo que ahora se requisa a todo aquel que hace pactos con demonios que promueven la lujuria en los hoteles de concentración, sin olvidar a los que caen rendidos ante la tentación de las sustancias prohibidas.

No siendo lo anterior suficiente, vemos también el derrumbe de la credibilidad en los manejos de los dirigentes del que bien podría denominarse “deporte nacional”. No parece gran cosa, pero considerando que el balompié en México es un gran escaparate para un importante sector de la población de problemáticas severas como la inseguridad, la pobreza y la lenta pero corrosiva inflación, el hecho de que la gente – aquella que genera una derrama económica cercana a los 3,200 millones de pesos anuales – deje de creer que lo que ve en los estadios y frente a sus televisores tiene un mínimo de legalidad, podría reflejarse en la disminución de ventas de los orgullosos patrocinadores, con el consiguiente efecto dominó en la generación de empleos , actividad económica y consumo.

Siendo realistas, el escenario anterior parece lejano, pues muchos mexicanos han desarrollado ya inmunidad e indiferencia ante la irresponsabilidad, palabra que se ha materializado en moneda corriente de esa escoria llamada impunidad y que logra día a día exponenciar la desconfianza ciudadana en la autoridad, volviéndola “parte de su vida”; adoptándola para mimetizarse en un mundo donde “el que no tranza, no avanza”. Que el fútbol no tenga legalidad, que lo que vemos como "disciplina y transparencia" solo es consecuencia de luchas de intereses descarnados de grupos de poder parece ya no hacer mella en la epidermis del pueblo Mexicano, curtida ya en los ácidos de la corrupción ,el desaliento y la apatía.

miércoles, 6 de julio de 2011

LAS JOYAS DE AMÉRICA

Relacionar el fútbol con palabras como: gravamen, divisa, activo, pasivo, capitalización bursátil, fianza, interés, garante, productos derivados, deflactor, acreedor, utilidad, etcétera, probablemente no tenga sentido para el aficionado que asiste al estadio o enciende la televisión esperando presenciar una titánica batalla por apropiarse de la pelota e intentar anidarla en el fondo de la portería. Pero la globalización de la economía mundial ha llevado a que dichos términos financieros repercutan en la conformación de un equipo competitivo y sus resultados posteriores.

La entrada del verano trae consigo calor cada vez más intenso y una ola de negocios futbolísticos. Y si a ello le sumamos una competencia tan apetecible como la Copa América podemos asegurar que el mercado veraniego está abierto, cargado de colores y aromas. La cita actual es en Argentina, hasta donde han llegado presidentes de clubes, directivos, asesores, representantes, visores, y demás personal en busca de las nuevos metales preciosos que atesora el continente. Como en el colonialismo, pero con cheque al mejor postor.

Y para hablar del yacimiento principal hay que comenzar por Brasil, quien cuenta con una tercia de excelsos jugadores del club Santos (actual campeón de la Copa Libertadores de América): Nylmar, Ganso y Alex Sandro. Por el primero media europa suspira, y no precisamente por su peinado de grulla real sino por la fantasía que imprime sobre la cancha. Su club lo ha valuado en 45 millones de euros y no faltará el equipo que hipoteque su alma al banco para vestirlo con sus colores, que de hecho podrían no cambiar, pues el que más interés ha mostrado es el Real Madrid, empecinados en contar con el ‘nuevo Pelé’, habiendo fracasando ya en una ocasión con Robinho, del mismo club y de condiciones similares, aunque a Nylmar se le nota más completo y perspicaz.

Ganso es inteligencia y clase; taconazo, sombrerito pecho y caricia al balón, que rodando como dormido termina recostado en el pie de un compañero. Alex Sandro es intensidad, capaz de generarse un autopase y a toda marcha hacer un sombrero para dejar al portero viendo papalotes. Los tres juntos aseguran el regreso del jogo bonito a la canarinha.

Otro de los jugadores destacados es el chileno Alexis Sánchez, que después de pasar por Colo-Colo y River Plate ha tenido su eclosión en el Udinese de Italia. Raudo y cascabelero ha sido un tormento para varios de los férreos defensas en la Serie A. Su fútbol ha convencido a Pep Guardiola, que ve en él un excelente complemento para la ya refinada delantera blaugrana. Las conversaciones para un posible traspaso han iniciado, pero Gianpaolo Pozzo, propietario del Udinese, espera que el llamado ‘Niño maravilla’ tenga un gran torneo para sacar mayor tajada de la transferencia, mientras el propio jugador ha hecho público su deseo por jugar en el equipo catalán la siguiente temporada.

Por Argentina hay dos jugadores con los que habrá negocios. El Kun Agüero ha pedido a su presidente cambiar de club, con lo cual, después de 5 años en el Atlético de Madrid emprenderá un nuevo viaje. Las urgencias deportivas de la Juventus de Turín parece ser que la harán pagar lo que los colchoneros piden, una cifra superior a los 40 millones de euros. De no ser así el Real Madrid podría entrar en escena, o algún equipo inglés como el Chelsea o Manchester City. Para Javier Pastore hay dos alternativas, Málaga o Real Madrid, según ha declarado el presidente del Palermo, Maurizio Zamparin. Quien lo contrate obtendrá un jugador con la categoría suficiente para dar equilibrio a la zona medular del conjunto y buen aporte ofensivo.

México envió una selección sumamente joven donde la estrella es Giovani Dos Santos, jugador que nada mas terminar la Copa Oro se unió al conjunto azteca sub 22 después de recibir la autorización del Tottenham. Gio tendrá que redimirse para revalorizarse, o al menos es lo que pretende su club, quienes encuentran una fabulosa ocasión para venderle después de no haber cumplido con las expectativas en el conjunto inglés, donde no olvidan sus noches de fiesta. Con esto Dos Santos se queda sin vacaciones, aunque podríamos decir que ya las había tomado por adelantadas.

Para quienes carecen de poder ofensivo, el bazar americano presenta un par de sensacionales delanteros. El uruguayo Edinson Cavani marcó 26 tantos en la Serie A con el Napoli, ayudando al equipo a clasificarse para la próxima Champions League y proyectándolo en el panorama mundial después de dos décadas de quedar en segundo plano tras la salida de Maradona del club. Por su parte, el colombiano Radamel el tigre Falcao, puso su rúbrica en 16 goles dentro de la liga lusitana y, además, fue campeón de goleo de la UEFA Europa League con 17 goles, uno de ellos en la final, lo que le valió el campeonato al FC Porto.

Aunque la plusvalía, cotización y utilidad son indicadores a considerar, el elemento de mayor valor en la elección de un futbolista es la inversión. Tras el telón de la canchas argentinas actualmente se entretejen historias dignas de relatos pasionales; acercamientos, insinuaciones, deseos, roces, ofrecimientos, acuerdos y promesas, envuelven los días del mercado futbolero. El verano llevó a Argentina una enorme cantidad de buscadores de tesoros, y para fortuna de ellos y nosotros América está llena de joyas.