El primer gol tardó 30 arduos minutos en llegar, producto de un balón que el delantero Carlos Fierro bajó de cabeza para que el capitán mexicano Antonio Briseño rematara a las redes, detonando instantáneamente feroces gritos de júbilo en los cerca de cien mil compatriotas que llegaron al Estadio Azteca. La verbena había dado inicio, pero la ‘garra charrúa’ tiene doctorado en ejercer de aguafiestas -preguntarle a los brasileños por el memorable maracanazo- y puso en marcha la maquinaria ofensiva hasta llegar a disponer de dos peligrosas ocasiones que terminaron rebotadas en los postes. Con el reloj sobrepasando los noventa minutos se presentó un contragolpe mexicano que sentenció el juego, Giovani Casillas finalizó la jugada que valió el gol de la victoria azteca y el meritorio bicampeonato.
No hay duda que el duelo final estuvo cargado de emociones, pero el pasaje más emotivo del conjunto tricolor se vivió en la ciudad de Torreón Coahuila en el enfrentamiento contra Alemania, que llegaba a la semifinal como el equipo mas goleador del torneo. El partido no pudo iniciar mejor para México, minuto 3 y Julio Gómez utilizaba un método poco imaginado para su 1.65 de estatura, remató de cabeza en el área teutona y marcó el primer tanto. Poco duró el gusto pues Alemania, que tiene la fórmula para convertir los yerros ajenos en goles, 5 minutos después había empatado el encuentro.
En el minuto 60, el partido se pondría cuesta arriba para la escuadra dirigida por Raúl ‘Potro’ Gutiérrez cuando Emre Can hizo gala de potencia y velocidad quitándose dos rivales y definiendo al costado derecho del portero Richard Sánchez. Conociendo la disciplina militar que rige a los germanos se presentó el verdadero desafío para el novel conjunto mexicano, derribar el paradigma histórico de terminar sucumbiendo ante un eventual marcador adverso.
El reto fue tomado con valentía y atrevimiento, el técnico mexicano envió a la cancha de manera casi simultánea a tres jugadores ofensivos: Casillas, Tostado y Gracia. Los resultados no tardaron en aparecer. Tiro de esquina por la banda derecha y apareció el zurdísimo Jorge Espericueta chutando el balón con tanta comba que materializó una anotación que jamás había sido lograda en un torneo de esta categoría, gol olímpico. El tanto del empate tuvo un coprotagonista que también marcó la anotación sin tocar la pelota, Julio Gómez, quien siguió la ruta del esférico con tanta devoción que evitó el despeje sobre la línea de la portería de Samed Yesil, aunque esto provocara que sus cabezas colisionaran, ocasionandole una herida de ocho centímetros en la zona parietal izquierda.
Después de perder entre 20 y 30 mililitros de sangre volvió el adalid al campo con la cabeza vendada, mareos, mucho ímpetu y una ovación generalizada. Solo faltaba que el destino le tuviera reservado el gol del triunfo, y con la cabeza, faltaba más. El partido se acercaba al ocaso y apareció en el ambiente un elemento característico de la idiosincracia mexicana, pedir el ‘milagrito’. A un minuto de finalizar el tiempo regular el equipo tricolor volvió a encontrarse con un tiro de esquina, la plegaria era para que la zurda de Espericueta reinventara -poca cosa- otro gol olímpico, pero el balón es caprichoso, tras el centro hubo un desvío que dejó flotando la pelota encima del gladiador Gómez y el tiempo se detuvo.
Noticias como la resolución del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal de ratificar en su puesto al juez que aparece en el documental "Presunto Culpable", la declaración de que no se atribuirán responsabilidades a los funcionarios inmiscuidos en la investigación del caso de la guardería ABC, la absolución de todos los delitos que le eran imputados a "El Vicentillo" Carrillo Leyva por parte de la PGR en lo que fue llamado el "Maxiproceso", son solo una ínfima muestra de las miles de situaciones de impunidad que vive México diariamente. Con este antecedente, suena incongruente creer ahora que, en un país en el que existe este marco de irresponsabilidad, de repente la Diosa Justicia surja en generación espontanea para dejar caer su ciego juicio en un medio tan lastimado por la corrupción a nivel mundial como lo es el futbol. Con este marco, debemos remitirnos de inmediato a los Trending Topics en materia de escándalos deportivos de las últimas semanas: Los jugadores supuestamente contaminados con Clenbuterol así como aquellos fiesteros y románticos muchachos de la selección Sub-22. Todo el circo montado por los federativos para pavonear la denuncia de estos hechos y referir las medidas disciplinarias no parece ser congruente con la realidad y la aplicación de sanciones de su país de origen.

